by Gema Roman (Translator), Grigori Grabovoi (Author)
Las estrellas lejanas, de las cuales solo percibimos su luz de manera f sica, tienen unas conexiones sutiles con el alma del hombre. Una persona con su visi n f sica puede percibir la luz de su alma, que se mezcla con el color del cuerpo de la persona. Con este entendimiento se puede considerar, que a cierta distancia del cuerpo de una persona y en el cuerpo de la persona la luz de las estrellas, en un nivel f sico, se cruza y se une con la luz del alma. La luz de las estrellas en cierto sentido resulta ser un elemento de la eternidad, desde el punto de vista de que dicha luz llega al hombre a menudo despu s de millones de a os luz y al mismo tiempo es la puerta de entrada a ese mundo que es infinito al otro lado de la estrella. El Alma Eterna, en contacto con la luz eterna de las estrellas, puede influir, a trav s de la voluntad humana, en la realidad f sica e informativa que nos rodea y que incluye todo lo que se relaciona con la informaci n.