by Didier Montoya (Author)
Aquí estamos parados, rodeados de tumbas y cadáveres por doquier, completamente despistados, confundidos y perplejos como en un trance hipnótico. por mi mente pasa cualqueir cantidad de imágenes con recuerdos nefastos y desagradables: una bestia satánica y endemoniada pretendiendo ser mortal, que acabó con media ciudad mutilando por completo a las personas que asesina, profesionales de la medicina desquiciados feriando como si se tratara de un mercado persa los órganos que usurpan de las personas que fallcen en el hospital; como si fuera poco, un mafioso narco-satánico disfrazado de financiero del modelaje, aliado con sectas satánicas, que utiliza de fachada su compañia para poder comerciar con órganos; correo humano jamas sospechado y un jefe que no dan ganas sino de ahorcarlo.