by Manuel G. Jaimes (Author)
En un mundo cada vez más interconectado, con crecientes oportunidades de convivencia y progreso, los antiguos fantasmas del pasado resurgen en el presente. Nos enfrentamos a una realidad polarizada, donde la diversidad no es percibida como un elemento positivo, sino que ha conducido a la atomización de la sociedad en múltiples identidades que se excluyen, señalan y persiguen mutuamente.
Este fenómeno tuvo lugar en un país con un potencial considerable pero aún poco desarrollado, sumido en una locura colectiva que lo dividió en dos facciones. Con sus amores, pasiones, locuras y fanatismos, la sociedad se vio atrapada en una dicotomía pintada por algunos, aunque siempre subsiste la posibilidad de una tricotomía.